Forjando complicidades en la destrucción de las fronteras – Reflexiones en torno a las jornadas por el centenario de la muerte de Fumiko Kaneko en la Angry

Los días domingo 19 y 26 de julio decidimos conmemorar a una compañera desde cuya muerte han transcurrido exactamente 100 años. Una explosiva nihilista con impulsividad incendiaria que fue encontrada muerta en su celda donde había permanecido secuestrada por los esbirros del mismo Emperador Taisho que ella y tantxs otrxs radicales de su territorio querían ver erradicado de la faz de la tierra. Relatado así, parecería una historia más de acción y reacción: otrx compañerx muertx en combate enfrentándose al leviatán. Pero al igual que todas las historias ésta tiene sus propias particularidades.

Hija de una unión no formalmente establecida, Fumiko Kaneko vivió desde niña en carne propia la invisibilización y miseria ejecutadas por su familia, la sociedad y el Estado de un imperio en plena expansión. Con el pasar de los años no tardó en identificar la misma mano responsable de su explotación en aquella que sometía a una población coreana aplastada por el colonialismo japonés. Aunque empujada a cumplir un rol sujeto a los ideales ultraconservadores de un Japón de principios del siglo XX, Fumiko negó ser una víctima del juego pero también rechazó intentar cambiar sus reglas. No, lo suyo era destruir el tablero por completo.

Junto a su compañero, el anarquista desde el territorio coreano Pak Yol, creó diversas colectividades anárquicas y publicaciones que apuntaban a romper con la realidad existente. Pero el Gran Terremoto de Kanto de 1923 agudizó las tensiones sociales y políticas internas del territorio desatando una masacre de coreanxs y una persecución política feroz. Es en esta secuencia de eventos en las que son secuestradxs Fumiko y Pak por las fuerzas imperiales acusadxs de planificar el asesinato de integrantes de la familia imperial. Ambxs son sentenciadxs a muerte por el delito de Alta Traición, pero luego sus penas son conmutadas a cadena perpetua. Fumiko al recibir la carta con el perdón imperial la rompe en pedazos, rehusando el poder del emperador de impartir muerte y misericordia. Tiempo después, Fumiko es encontrada ahorcada en su celda. Así como un imperio no pudo silenciarla, una celda no pudo contenerla.

Pese a todo lo anterior más de alguien se preguntó, ¿por qué esforzarse tanto en sostener una iniciativa en torno a una compañera cuya muerte sucedió hace tanto tiempo, en una región tan distante con costumbres que nos parecen tan ajenas cuando en nuestro propio territorio la sangre de nuestrxs compañerxs gorgotea? La verdad, es irrisorio tener que fundamentar esto cuando la memoria anárquica se sostiene precisamente mediante la superación de las fronteras de los Estados y el tiempo. Combatir la inercia cíclica en la memoria no es ignorar a nuestrxs compañerxs más cercanxs; todo lo contrario, rescatar otras experiencias insurreccionales del olvido impulsa aún más las llamas que ellxs propagaban.

Sin embargo, la reivindicación de nuestra historia por definición es un enfrentamiento directo con los relatos oficiales. En la primera de las dos jornadas proyectamos Anarchist from Colony, una película parida desde la industria del espectáculo coreano que buscaba resignificar las acciones antiautoritarias de Fumiko y Pak al mero servicio de un orgullo patriota, algo que evidentemente aborrecemos. Por ello, y como siempre, creemos esencial hacer hincapié en los conversatorios donde podemos cuestionar prácticas ajenas y nuestras. Para la segunda jornada enfatizamos nuestra memoria presentando una exposición con gráficas rescatadas de investigaciones propias y otras enviadas desde el territorio japonés que buscaban ir más allá de una figura individual y echar luces, por muy limitado que haya sido, al movimiento anárquico japonés ayer y hoy. Pero, insistimos, no nos interesa regirnos por las fronteras estatales y por ello fue un hermoso gesto el poder contactar con palabras de compañerxs desde la Biblioteca Anarquista de Kamakura (Japón) y Palang Hitam International (cruz negra anarquista desde Indonesia) enviadas especialmente para las jornadas en la Angry. En el entendimiento de la negra solidaridad, presentamos un cuadernillo que analiza las ideas de la compañera Fumiko y afiches propios cuyas ventas van en apoyo directo a lxs presxs insurrectxs de la región indonesia. La Angry es conocida por su persistencia en preparar intensos platos de comida y esta vez no fue la excepción pues tuvimos deliciosos cuencos de Veggie Ramyun Mutante para acompañar una emotiva jornada que alcanzó su cenit cuando tuvimos el deleite de formar parte de una de las escasas e intensas presentaciones ofrecidas por las misteriosas Afinidades del Dragón Negro.

Traer las experiencias de distintas regiones no busca una pasiva y sanitizada multiculturalidad neoliberal y mucho menos la reducción de un continente a necios estereotipos. El conflicto permanente con este mundo agonizante se agudiza con la complicidad activa que supera la consigna escrita, y para esto es clave reforzar los lazos entre quienes nos posicionamos en abierta oposición a toda autoridad, estemos donde estemos, hoy y ayer.

¡Con ímpetu tenaz, sin miedo al desastre!

Agosto, 2026.

Biblioteca Anárquica Nihil Sebastián Oversluij Seguel
biblioangry.noblogs.org / biblioangry@riseup.net

Esta entrada fue publicada en Artículos. Guarda el enlace permanente.