
Desde la Biblioteca Anarquista, situada en la lejana ciudad de Kamakura, Japón, enviamos un saludo de solidaridad a las y los compañeros de Chile reunidos para recordar a Kaneko Fumiko.
A comienzos de la década de 1920, Kaneko Fumiko desarrolló su actividad como anarquista en Tokio. Llegó a la convicción de que una sociedad sin el emperador de Japón ni su familia imperial era la condición necesaria para construir una sociedad basada en la igualdad y el apoyo mutuo.
Esa idea era intolerable para los gobernantes del Imperio japonés. Fue condenada a muerte por el delito de alta traición, una ley que castigaba incluso el hecho de concebir la desaparición del emperador. Posteriormente, por decisión de las autoridades, la sentencia fue conmutada por cadena perpetua. Sin embargo, cuatro meses después puso fin a su vida en una celda de aislamiento.
En aquella época, el Imperio japonés había colonizado Corea y ejercía una violenta represión contra la población coreana para impedir el movimiento por la independencia. Antes de ser arrestada, Kaneko Fumiko había iniciado su militancia anarquista junto a Pak Yol (Park Yeol), nacido en Corea, con quien compartió su vida y su lucha.
Han pasado ya cien años desde que Kaneko Fumiko murió sola en una celda. Sin embargo, un siglo después, la sociedad anarquista basada en la igualdad, la horizontalidad y la ausencia de dominación todavía no se ha hecho realidad ni en Japón ni en el mundo. Hoy vemos el crecimiento de los autoritarismos y vivimos nuevamente una época marcada por las guerras.
El 23 de enero de 1924, Kaneko Fumiko escribió:
Ninguna idea podrá eliminar el sentimiento de rebelión de los coreanos contra Japón. En 1919 me encontraba en Corea y presencié el levantamiento por la independencia. Aquella experiencia despertó en mí un espíritu de rebeldía contra el poder. Cuando pienso en el movimiento de independencia de Corea, no puedo sentirlo como algo ajeno; una profunda emoción llena mi corazón.
Estas palabras expresan con claridad su voluntad. Incluso en prisión mantuvo intacta su decisión de resistir al Estado.
En Asia Oriental, la fuerza económica de Japón ya no es la que fue. Al mismo tiempo, dentro de la sociedad japonesa han crecido la discriminación y la xenofobia. Japón vuelve a convertirse en un «Estado preparado para la guerra», mientras resurgen tendencias que evocan el pasado imperial y expansionista.
La lucha contra el autoritarismo político y la discriminación puede encontrar una fuente de aprendizaje en la vida y el pensamiento anarquista de Kaneko Fumiko.
Recordarla no significa solamente lamentar su muerte. Significa encontrarse con su pensamiento libertario, comprender el anarquismo que ella quiso construir y hacerlo consciente en nuestras propias vidas. Significa mantener la esperanza en una sociedad horizontal, sin emperador y sin dominación.
Difundir hoy su pensamiento en un Japón que avanza hacia el militarismo no consiste únicamente en conservar su memoria como un hecho histórico. Significa asumir su legado como una tarea presente.
En 2019, durante la sucesión imperial en Japón tras la abdicación del emperador, participé en la red «Acabemos con el sistema imperial» (Owari ni shiyō Tennōsei Network), organizando manifestaciones y expresando públicamente mi oposición. En esa acción estuvo siempre presente mi compromiso con la memoria y las ideas de Kaneko Fumiko.
En 2025 finalizó la película «Kaneko Fumiko: ¿Qué me llevó a hacer esto?», dirigida por la cineasta japonesa Hamano Sachi. Tuve la oportunidad de aportar documentación para el guion. La película retrata los últimos meses de la vida de Kaneko Fumiko y devuelve su voz al Japón actual, convertido nuevamente en un país orientado hacia la guerra.
La sociedad japonesa no aprendió suficientemente de Kaneko Fumiko. Incluso después de 1945 continuó la discriminación contra la población coreana que permaneció en Japón. Aunque el Imperio japonés desapareció hace ochenta años, los prejuicios y la discriminación no fueron superados.
El 23 de julio de 2026 se celebrará un simposio por el centenario de la muerte de Kaneko Fumiko en el Museo Conmemorativo del Mártir Pak Yol, en la ciudad coreana de Mungyeong. La organización ha sido impulsada principalmente por anarquistas de Seúl. Desde Japón participarán unas treinta personas. Entre ellas, los únicos anarquistas seremos Kurihara Yasushi y yo.
Que la figura de Kaneko Fumiko sea cada vez más valorada tanto por el pueblo japonés como por el pueblo coreano constituye una advertencia frente al rumbo equivocado que está tomando el Estado japonés.
También en la lejana Sudamérica, en Chile, las y los compañeros se reunirán para recordarla. Pensar en Kaneko Fumiko significa hoy expresar una voluntad de resistencia frente a las distintas formas de autoritarismo y de dominación que existen en el mundo contemporáneo.
Con el deseo de un mundo sin guerras y de una sociedad basada en la libertad, la igualdad y el apoyo mutuo, concluyo este llamamiento de solidaridad dirigido a todas y todos los compañeros.
Biblioteca Anarquista
KAMEDA HIROSHI
Kamakura, Japón









































































